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No hacer nada contribuye a la injusticia Imprimir Correo electrónico
sergio_pivaral_webEn esta entrevista el director de IBIS en Nicaragua, Sergio Pivaral Leiva, cuenta sobre una juventud marcada por la guerra civil en Guatemala, sobre su compromiso social, y sobre el futuro trabajo intercultural de IBIS.

¿Cuenta un poco sobre tu país y tus raíces?

Yo nací en Guatemala y me eduqué en ciencias políticas y he sido Director de País, el último año, para IBIS en Nicaragua. Tengo dos hijos, Sofía y Dominique de 8 y 11 años viviendo con mi ex-esposa en Inglaterra, donde viví durante cuatro años. Mis hijos están muy curiosos en cuanto a Nicaragua, y espero que me puedan visitar este año. Mis padres todavía viven en Guatemala. Trato de mantenerme en contacto con mi familia y los visito tanto como sea posible.

¿Por qué decidiste trabajara en desarrollo? ¿Cómo inició tu carrera?

Yo crecí en un momento muy difícil en que Guatemala y otros países de América Central estaban plagados de brutales guerras civiles. En Guatemala el genocidio contra la población maya tuvo el costo de 250.000 vidas, por lo que desde muy joven era una llamada para mí trabajar con los derechos humanos y temas sociales.

Durante la guerra civil en 1980 me convertí en un activista de la sociedad civil, y a los 17 años de edad, empecé a hacer análisis políticos para una revista. Luego trabaje para la Fundación Myrna Mack y la Comisión de la Verdad de las Naciones Unidas para reunir los testimonios de la guerra. Entre 2007-2010 fui contratado por el PNUD en Guatemala, y en 2011 vine entonces a Nicaragua.

¿Qué te motiva en el trabajo?

Creo que la gente en Centro América tiene una opción moral. Si uno no hace nada, contribuyen pasivamente a la injusticia y la desigualdad. Por el contrario, uno puede asumir la responsabilidad y participar para conseguir una sociedad más justa. Uno debe elegir un lado. Veo mi trabajo aquí como una contribución a la lucha de los pueblos centroamericanos de seguir adelante después de los terribles años de guerra civil. Esa es mi motivación. Yo estaba acostumbrado a trabajar con los pueblos indígenas en Guatemala, y estoy contento de seguir aquí en Nicaragua.

¿Con qué trabaja IBIS en Nicaragua?

Estamos trabajando principalmente con los pueblos indígenas en la costa atlántica de Nicaragua, donde la infraestructura es muy pobre. Hay que viajar en aviones pequeños, inseguros y navegar con botes a motor para llegar, lo cual hace un poco engorroso el tema de las visitas. Creo que estas áreas serán muy importantes para Nicaragua en el futuro.

No sólo por su potencial económico, pero también gracias a la diversidad cultural de los muchos grupos étnicos. Además de los diferentes pueblos indígenas como ramas, miskitos y mayangnas existen también los pueblos mezclados como los garifonas y creoles. En conjunto todo genera una gran dinámica cultural.

¿Cómo es un día típico en tu trabajo?

Mi día típico de trabajo se caracteriza por un sin número de reuniones en la capital Managua, pero trato de visitar a nuestros socios en la provincia con regularidad.

¿Cuáles son las diferencias entre Guatemala y Nicaragua?

En algunos puntos Nicaragua difiere totalmente de Guatemala. En Guatemala, la guerra civil y el genocidio de los mayas nos ha marcado, así como el resultado de la guerra civil también ha dejado su huella en el país.

En Nicaragua se tuvo la revolución Sandinista en 1979, que derrocó al dictador Somoza, y luego siguió a la guerra de los contras en la década de 1980. Esto le ha dado al país una historia política muy diferente. Por lo demás, compartimos la historia y la cultura. Hubo un momento en que, Guatemala y Nicaragua, fueron parte de un mismo país.

En Guatemala, más de la mitad de la población es mayas, pero sus derechos siguen siendo limitados. Por el contrario, los pueblos indígenas de Nicaragua son una minoría del diez por ciento de la población, pero están en una posición fuerte. Tienen una amplia gama de derechos garantizados por ley, incluido el derecho a la autonomía territorial, el cual IBIS ayuda a poner en práctica. Estas personas representan también la dimensión intercultural del país.

¿Cuáles son las prioridades de IBIS en Nicaragua?


IBIS ayuda a crear una democracia intercultural y buena gobernabilidad en Nicaragua. Hemos logrado buenos resultados - por ejemplo, se le ha reconocido a la población rama el derecho de auto-gobierno de un territorio de 4.000 km2, y esto es gracias al trabajo de IBIS en colaboración con la Embajada Danesa.

¿Cómo ves el futuro para IBIS en Nicaragua?

Yo creo que nuestro futuro está en el trabajo de la democracia intercultural, porque hay una necesidad de fortalecer tanto a la democracia como a los pueblos indígenas en Nicaragua. Esto significa que vamos a trabajar con gobernanza intercultural, para que se pueda crear un modelo democrático que tenga en cuenta todas las culturas y grupos étnicos del país. También vamos a trabajar por la educación intercultural, para garantizar una enseñanza de calidad que sea relevante para la cultura y las condiciones de vida locales de los diferentes grupos étnicos.

Somos buenos para trabajar, porque tenemos trabajadores calificados, que han trabajado con el tema durante años. IBIS en realidad se ha convertido en una de las ONG internacionales más importantes a la hora de trabajar con los pueblos indígenas de América Central, y es una posición que debemos mantener.

Estoy orgulloso de la calidad de nuestro personal. Son muy profesionales e inteligentes, y hay un e intercambio de puntos de vistas constante, lo que hace el trabajo muy estimulante y divertido.